Powered By Blogger

viernes, 28 de abril de 2017

Mi viaje a Madrid


El domingo, segundo de abril de 2017, era el comienzo de mi viaje con el primer destino Madrid-Barajas. Después de un vuelo de dos horas de Zurich a Madrid, pude disfrutar del buen tiempo español por primera vez: Más de 20 grados, cielo azul sin nubes y mucho sol.

Un hombre del transporte me cogió en el aeropuerto y me llevó al piso de mi familia anfitriona cual estaba cerca del Estadio Vicente Calderón del Atlético Madrid. Sabía que esa noche habría venido otra chica italiana con que habría compartido mi habitación para las próximas dos semanas.

Cuando llegó mi compañera, yo estaba feliz que ella pareciera tan amable y respetuosa. También conocí a mi madre anfitriona que estaba muy simpática y abierta y a un chico estadounidense que vivía en el piso y tenía su propia habitación.

Para mí era una experiencia interesante conocer a gente desconocida y compartir un piso con ellos.

La próxima mañana mi compañera y yo fuimos en metro hasta llegar a nuestra escuela de idiomas que se llama EF Madrid. En la escuela conocimos a dos chicas francesas con quienes pasamos mucho tiempo libre. Aunque ya eran las ocho de la mañana que significaba el comienzo de las clases, los profesores estaban en sus oficinas bebiendo café y hablando con sus colegas. Lo primero que aprendí era el hecho de que los diez minutos de cortesía fueran una regla bastante real.
La escuela EF Madrid


En consecuencia, la clase empezó a las 8:10 y aprendimos muchas expresiones coloquiales que no han formado nunca parte de la educación en el colegio o en la universidad. Por ejemplo: Tener la mosca detrás de la oreja, encontrar su media naranja o pegarse las sábanas.

Me gustaba muchísimo que podimos participar en el curso correspondiente a nuestro nivel del español. Así todos los participantes de un nivel tenían los mismos problemas lingüísticos y especialmente intereses similares.

Llené mi tiempo libre con actividades en el centro de Madrid. La escuela ofreció muchas actividades en cuales podíamos participar si queríamos: Un tour en bici, una noche de tapas y sangría, visitar el museo de arte Reina Sofía y ver el Guernica, visitar el castillo de Manzanares, hacer senderismo e ir al mirador Faro de Moncloa.

Un día fui sola a Segovia y podía decidir sola que quería visitar y ver.
En Segovia


En general, fueron dos semanas interesantes, divertidas y emocionantes. Siempre tenía el sentimiento de que todos eran muy amables y sobre todo mi madre anfitriona me trataba como si yo fuera una de sus hijas. Todavía estamos en contacto.

Lo más importante de mi viaje es la reflexión en casa: ¿Qué he podido mejorar? ¿Qué he aprendido?

1) Conozco más expresiones coloquiales y frases hechas típicas.

2) No tengo miedo de hablar con hablantes nativos españoles.

3) Sé hablar con más seguridad.

4) He conocido a personas amables con quienes puedo estar en contacto.

5) El tiempo en Madrid puede ser mucho más agradable que en Alemania.

6) Ya puedes quemarte del sol en Abril. :)

90 minutos

No hay comentarios:

Publicar un comentario