Pensaba en una idea nueva para mi blog: Escribir un cuento con diez palabras del diccionario ‘‘Langenscheidt Power Wörterbuch Spanisch’’. Por casualidad, busco diez palabras en el diccionario y tengo que usarlas en un cuento imaginativo. En la mayoría de los casos, nunca he oído esas palabras, pero ahora las uso en un contexto para profundizar el vocabulario. Otra ventaja es que puedo practicar el uso de los tiempos del pasado. Ahora, vamos a ver...
Hoy, el cuento tiene que incluir: El pecho, la feria del libro, el jengibre, enrajar, las rapaces, el viajero, una tontería, el vidrio, el zalamero y la vuelta al mundo.
El amor siempre está muy cerca...
Era un hombre español que vivía en Madrid. No tenía una novia y por eso, siempre se comportaba como un zalamero. Si hubiera visto a una mujer atractiva, habría hablado con ella y habría imaginado muchos piropos. Pero después de siete años en busca, quería ver el mundo y buscar a su amor en el extranjero. En 2014, hizo una vuelta al mundo. A él, le gustaba mucho tener libertad y hacer todo lo que quería. La vida como un viajero siempre incluía muchas aventuras.
La primera etapa tuvo lugar en Alemania. Su idea era que podía conocer a mujeres en una feria del libro. Sobre todo, se deseaba una novia inteligente con quien podía hablar toda la noche de temas serios como la economía o la política. Seguramente, sus prestiones no eran limitadas, pero nunca olvidaba su optimismo que en cualquier parte del mundo, la mujer de sus sueños le esperaba. Sin embargo, no tenía mucho éxito en Alemania. Las mujeres que estaban en la feria del libro no tenían otro interés como la educación o una ampliación de estudios. Entonces, continuaba con su segunda etapa...
En Suiza, cumplió con su deseo de ver unas rapaces en las montañas. Participó en un curso de animales y a él, le gustaba mucho. Desgraciadamente, no había ninguna mujer. Su segunda etapa fue caracterizado por educación, pero no por el amor.
Después de muchas horas de viaje, estaba en China. Siempre pensaba de una mujer diferente que vivía otra cultura con otras tradiciones. Y su bebé podía aprender dos lenguas... Con esta idea, entraba en un café y vio a una mujer china con un bebé. Ella estaba dando el pecho a su niño, cuando él cometió una tontería: ‘’Perdón, pero tienes un pecho muy bonito’’, decía él y en este momento, realizó que no era una buena idea hacer piropos a mujeres chinas desconocidas en público. La consecuencia mostraba esta circunstancia otra vez: Él recibió una prohibición de acceso y tuvo que quitar el café rápidamente.
Después de cuatro semanas del viaje, regresó a Madrid. No había encontrado a su amor, pero aprendía una cosas muy importantes para el futuro: No quería buscar más a su amor, porque la búsqueda causó muchos problemas.
En su casa, una sorpresa le esperaba: El vidrio de una ventana estaba roto y tenía que enrejarla para proteger sus posesiones contra ladrónes. Se acercaba una mujer atractiva y ella preguntó si todo estaba claro. Él tenía que sonreír porque sus ojos y su pelo eran caracterizados por un tipo chino. ‘’¿Quieres tomar un té? Tengo jengibre. A mí, me gusta mucho’’, preguntó él. ‘’Sí claro, en China lo bebemos cada día’’, contestó la mujer.
Entonces, pasaban un día muy buena; hablaban de temas serios y de sus experiencias en China. Lo más divertido era que los dos eran vecinos por los últimos tres años.
El amor siempre está muy cerca...
(60 minutos)

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