Juana: ‘’Me alegran mucho los animales. Sobre todo espero
que algún día, una rana se convertirá en el príncipe de mis sueños.’’
Marta: ‘’¿Estás loca? Las ranas croan todos los días.
Además, darles un beso parece muy repugnante. Comen insectos con su lengua
excesiva...
Juana: ‘’Da igual; por suerte no roen... Pero ahora,
hablamos de otra cosa. Ahí, las cebras siempre me acuerdan del Sahara y de la vida
en el desierto.’’
Marta: ‘’Sí, a mí me gustan también. Desgraciadamente, no
puedo poseer una como mascota.’’
Juana: ‘’Tienes razón, pero lo hace sentido. En general,
el zoo no es la mejor cosa que pasa a los animales. Es una característica
típica que no son fieles o mansos. Se trata de creaturas salvajes; son voraces
y es natural que mujan. No podemos compararlas con las mascotas.’’
Marta: ‘’Por eso, pasar un día arriesgado en plena
naturaleza no parece bueno a la mayoría de la gente. Arriesgar una picadura o
un accidente con un animal cornudo respresentan riesgos probables.’’
Juana: ‘’Hay más aspectos: Muchos destruyen un biotopo,
pero no se dan cuenta de la importancia. Destruir un nido es como prender fuego
a tu casa.’’
Marta: ‘’La mayoría no lo realiza. La fauna tiene una
variedad increíble que es digno de protección. Podemos experienciar todo: Un
insecto pequeño como un abejo o en contraste, una ballena con un peso de 2.5
toneladas.’’
Juana: ‘’Claro, y observar el nacimiento es un fenómeno
para mí. Un cachorro siempre está mono.
Marta: ‘’A mí, me gustan tus pensamientos. A veces pienso
que eres inteligente como un lince.’’
Juana: Se ríe. ‘’Gracias.
¿Vamos a ver los elefantes?_________________________________________________________________________________
Desde hace seis meses, el animal más mono en mi vida es la gata de una
amiga mía. Se llama Nala y sus ojos son azules como el cielo en verano...
Siempre la llamo ‘’un ovillo de lana’’.
(40 minutos)



No hay comentarios:
Publicar un comentario