E
n el espacio lingüístico
de Europa, el euskara es una lengua especial – es una lengua aislada cuyo
origen no se puede explicar con seguridad, porque no tiene relación con otros
idiomas conocidos. Sin embargo, analizando el desarrollo de la lengua, nos
damos cuenta de que el número de hablantes y la frecuencia del uso de esta
lengua se redujo drásticamente en los últimos años. En consecuencia, expertos e
inexpertos preven que el idioma desaparecerá en el plazo de pocos años. En el
siguiente trabajo me concentro en esta previsión y en la tesis optimística ″El euskara es una lengua
del pasado y del futuro.″ Para poder responder a la pregunta,
primero es importante analizar brevemente la situación lingüística pasada,
actual y futura del euskara y después expresar mi opinión.
La existencia
del idioma se justifica con el primer libro publicado en euskara el siglo XVI.
En comparación con otras lenguas, la publicación parece bastante tarde que se
debe a la distribución en ocho dialectos y veinticinco subdialectos, pero el
euskara siempre ha tenido un papel importante en la literatura y la sociedad
vascuence. Sus reglas gramaticales y de ortografía en parte bastante diferentes
y el uso principalmente oral complicaban una introducción a una lengua escrita
y unificada. Finalmente, en 1968, la academia lingüística Euskaltzaindia de las zonas españolas en las que hablan el euskara
introdujo el euskara batua como idioma unificado que se aprende en las
escuelas. La idea de unir una lengua para que pueda ser vehiculada en todas las
generaciones de la región vascoparlante (el Euskal Herria que son las tres
provincias en el sur de Francia y las cuatro provincias en el norte de España
en las que hablan el euskara), es un método ayudante para evitar su
desaparición.
Durante el
Franquismo estaba prohibido usar el euskara en público o en contexto familiar
que explicaban los afines de Franco con las desventajas de usar esa lengua: el
euskara fuera menos útil, menos entendible y más dialectalizada que el
castellano. Sobre todo insultaban a la lengua directamente, describiéndola como
″lengua
para hablar con las vacas″. Además, el hecho de que inmigrantes económicos de
otras partes de España, por ejemplo de Extremadura, no tuvieran interés en
aprender el idioma, provocó, junto con la prohibición durante la dictadura del
general Franco, una reducción dramática del uso de un 95 % a un 20 % entre 1919
y 1985.
El problema de
la inmigración y el desprestigio del euskara sigue existiendo actualmente: por
un lado, muchos inmigrantes saben que pueden vivir en una zona del Euskal
Herria solo con saber hablar el castellano, así que no aprenden el euskara. Por
otro lado, algunas personas, en algunos casos incluso científicos, describen el
euskara como lengua menos valiosa y menos importante que el castellano.
Para obtener el
número actual de un millón de hablantes, el gobierno vascuence construyó
escuelas en las que ofrecen aprender la lengua, las ikastolas. Es importante que el gobierno vascuence ayude en expandir
el uso, pero el gobierno central tiene más poder, derechos, influencia y medidas
financiales necesarias para construir escuelas y tomar otras medidas.
Aunque la
Constitución española solo introduce el castellano como lengua oficial del
estado español que tienen que saber todos, la Constitución del País Vasco
declara que todos sus habitantes tienen derecho a conocer el euskara y usar
ambas lenguas. En consecuencia, por lo menos el gobierno vascuence intenta promover
el aprendizaje del euskara, pero no tienen el derecho a imponer el uso de la
lengua, siempre estando limitado en su trabajo por el gobierno central que guarda
una gran mayoría de las competencias gobernantes. En mi opinión tendría mucho
sentido transferir competencias al gobierno vascuence, porque a causa de la
proximidad entre población y gobierno en el lugar existe un intercambio de
intereses más intenso que satisfecharía a tres partidos: la población
vascuence, el gobierno vascuence y el gobierno central que podría saber con seguridad
que los habitantes estén satisfechos.
La descripción
del euskara incluye algunas previsiones inseguras que cada uno tiene que
evaluar por sí mismo: sin el apoyo del gobierno central español, será difícil
promover su uso. Claro que las Comunidades Autónomas de España como el País
Vasco (con sus provincias Bizkaya, Alava y Gipuzkoa) y Navarra tienen sus
competencias independientes, pero el problema más grave es la existencia de
prejuicios ante el idioma que se producen en toda España y también en el resto
del mundo. Sin un cambio radical, el euskara permanece en el lugar de la lengua
más amenazada del país.
Para mí es
aterrador que la mayoría de los españoles apoye las ideas radicales del
Franquismo, referiéndome a las ideas lingüísticas. El desarrollo en los últimos
40 años después de la dictadura incluía la apreciación de toda la población y
la comprensión que es monstruoso valorar a individuos humanos, pero hasta hoy
en día sigue existiendo la idea de poder valorar a culturas, lenguas y
religiones. No tiene ningún sentido menospreciar a una cultura, lengua o
religión, porque parece menos útil, entendible o conocido. Siendo la forma de
comunicación oral y escrita, cada lengua es útil; una lengua solo suele ser
menos entendible, porque nosotros no empezamos a aprenderla y parece
desconocida, porque nunca intentamos conocer a otras lenguas y quedamos en un
sitio aislado y cerrado de otras culturas. No se pregunte si una lengua es
valiosa, sino si ofrece una oportunidad positiva para nosotros. La respuesta es
que sí, porque hablar una lengua forma nuestro carácter, nuestra identidad y
podemos elegir cual lengua utilizamos para expresar nuestros sentimientos, lo
que pasa en nuestras cabezas y en nuestros corazones para responder en
situaciones diarias y formales.
Existen 6000
lenguas en el mundo y cada una de ellas es una forma de comunicación muy
valiosa que debe ser protegida por el gobierno central en Madrid. Es seguro que
no es una medida buena imponer el uso del euskara, pero promover la educación
social y desarrollar un nuevo sentido común para destruir prejuicios absurdos
es lo que tiene que hacer el gobierno central. Especialmente hoy en día, los
medios de comunicación como Facebook y Twitter, pero también la televisión y la
radio, ofrecen la posibilidad de comunicarse con mucha gente de diferentes
edades y grupos sociales en solo pocos segundos. Aún siendo un ejemplo
negativo, todo el mundo ha podido observar el éxito que ha tenido el nuevo
presidente de los Estados Unidos Trump solo con usar los medios de comunicación
incesablemente e informar a sus electores de todos los procesos actuales.
La gente siempre
está en Internet, en la escuela, la universidad, el trabajo, su tiempo libre,
el autobús o tren y leyéndo las noticias, algunos mensajes siempre permanecen
en sus pensamientos. Lo que podría hacer el gobierno español es publicar
anuncios, vídeos, documentaciones, canciones u otros textos cortos que ponen un
mensaje claro en foco: hablar otra lengua no significa ser radical, ignorante y
tampoco terrorista; hablar otra lengua no significa destruir a otra, sino
encontrar su medio favorito para expresarse en situaciones con más o menos
formalidad y el hecho de que existan más lenguas en España que el castellano
(¡y esas no son dialectos!) que son útiles para más que la comunicación con las
vacas en el campo. No obstante, el desprestigio de la lenugua está presente en
todo el mundo, porque si hablo yo con amigos o la familia y les cuenta del
seminario ‘’Introducción a la cultura vasca’’ y sus temas como la lengua vasca,
abrirán los ojos como platos y preguntarán: -¿La lengua vasca? ¿Es un dialecto
del castellano?-.
De verdad, describiendo
la situación lingüística en España, siempre tengo que educar a mis
interlocutores. Y esta educación tendría que estar presente en todo el mundo,
pero con primera prioridad en España. Si no se acerca un cambio radical en la
evaluación de la lengua, se acercará otra reducción drástica de los hablantes
del euskara. Es verdad que la lengua sobrevivió invasiones culturales durante
siglos de represión lingüística y ha organizado la existencia sin una nación
consistente y por eso, estoy segura que sobreviva los próximos retos también.
Sin embargo, utilizando una metáfora para visualizar la situación: el guerrero más heroico del mundo también
será herido algún día si no lucha en comunidad. El euskara puede sobrevivir
con una reducción de hablantes poco a poco, pero podrá sobrevivir mucho más
fácil con el apoyo de toda España, de la población y del gobierno central.
El euskara tenía
una gran importancia en el pasado, antes de la prohibición durante el
Franquismo, y sigue teniendo un papel importante cultural para la sociedad
vascoparlante. Esta conciencia, para proteger el euskara como lengua del
futuro, tiene que estar presente en todo el mundo y en consecuencia, el enfoque
tendrá que ser: plurilingüismo es una bendición cultural, no es una amenaza.
(260 minutos)