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miércoles, 5 de julio de 2017

Euskara - ¿Idioma del pasado y del futuro?

En el espacio lingüístico de Europa, el euskara es una lengua especial – es una lengua aislada cuyo origen no se puede explicar con seguridad, porque no tiene relación con otros idiomas conocidos. Sin embargo, analizando el desarrollo de la lengua, nos damos cuenta de que el número de hablantes y la frecuencia del uso de esta lengua se redujo drásticamente en los últimos años. En consecuencia, expertos e inexpertos preven que el idioma desaparecerá en el plazo de pocos años. En el siguiente trabajo me concentro en esta previsión y en la tesis optimística ″El euskara es una lengua del pasado y del futuro.″ Para poder responder a la pregunta, primero es importante analizar brevemente la situación lingüística pasada, actual y futura del euskara y después expresar mi opinión.

La existencia del idioma se justifica con el primer libro publicado en euskara el siglo XVI. En comparación con otras lenguas, la publicación parece bastante tarde que se debe a la distribución en ocho dialectos y veinticinco subdialectos, pero el euskara siempre ha tenido un papel importante en la literatura y la sociedad vascuence. Sus reglas gramaticales y de ortografía en parte bastante diferentes y el uso principalmente oral complicaban una introducción a una lengua escrita y unificada. Finalmente, en 1968, la academia lingüística Euskaltzaindia de las zonas españolas en las que hablan el euskara introdujo el euskara batua como idioma unificado que se aprende en las escuelas. La idea de unir una lengua para que pueda ser vehiculada en todas las generaciones de la región vascoparlante (el Euskal Herria que son las tres provincias en el sur de Francia y las cuatro provincias en el norte de España en las que hablan el euskara), es un método ayudante para evitar su desaparición.

Durante el Franquismo estaba prohibido usar el euskara en público o en contexto familiar que explicaban los afines de Franco con las desventajas de usar esa lengua: el euskara fuera menos útil, menos entendible y más dialectalizada que el castellano. Sobre todo insultaban a la lengua directamente, describiéndola como lengua para hablar con las vacas. Además, el hecho de que inmigrantes económicos de otras partes de España, por ejemplo de Extremadura, no tuvieran interés en aprender el idioma, provocó, junto con la prohibición durante la dictadura del general Franco, una reducción dramática del uso de un 95 % a un 20 % entre 1919 y 1985.

El problema de la inmigración y el desprestigio del euskara sigue existiendo actualmente: por un lado, muchos inmigrantes saben que pueden vivir en una zona del Euskal Herria solo con saber hablar el castellano, así que no aprenden el euskara. Por otro lado, algunas personas, en algunos casos incluso científicos, describen el euskara como lengua menos valiosa y menos importante que el castellano.

Para obtener el número actual de un millón de hablantes, el gobierno vascuence construyó escuelas en las que ofrecen aprender la lengua, las ikastolas. Es importante que el gobierno vascuence ayude en expandir el uso, pero el gobierno central tiene más poder, derechos, influencia y medidas financiales necesarias para construir escuelas y tomar otras medidas.

Aunque la Constitución española solo introduce el castellano como lengua oficial del estado español que tienen que saber todos, la Constitución del País Vasco declara que todos sus habitantes tienen derecho a conocer el euskara y usar ambas lenguas. En consecuencia, por lo menos el gobierno vascuence intenta promover el aprendizaje del euskara, pero no tienen el derecho a imponer el uso de la lengua, siempre estando limitado en su trabajo por el gobierno central que guarda una gran mayoría de las competencias gobernantes. En mi opinión tendría mucho sentido transferir competencias al gobierno vascuence, porque a causa de la proximidad entre población y gobierno en el lugar existe un intercambio de intereses más intenso que satisfecharía a tres partidos: la población vascuence, el gobierno vascuence y el gobierno central que podría saber con seguridad que los habitantes estén satisfechos.

La descripción del euskara incluye algunas previsiones inseguras que cada uno tiene que evaluar por sí mismo: sin el apoyo del gobierno central español, será difícil promover su uso. Claro que las Comunidades Autónomas de España como el País Vasco (con sus provincias Bizkaya, Alava y Gipuzkoa) y Navarra tienen sus competencias independientes, pero el problema más grave es la existencia de prejuicios ante el idioma que se producen en toda España y también en el resto del mundo. Sin un cambio radical, el euskara permanece en el lugar de la lengua más amenazada del país.

Para mí es aterrador que la mayoría de los españoles apoye las ideas radicales del Franquismo, referiéndome a las ideas lingüísticas. El desarrollo en los últimos 40 años después de la dictadura incluía la apreciación de toda la población y la comprensión que es monstruoso valorar a individuos humanos, pero hasta hoy en día sigue existiendo la idea de poder valorar a culturas, lenguas y religiones. No tiene ningún sentido menospreciar a una cultura, lengua o religión, porque parece menos útil, entendible o conocido. Siendo la forma de comunicación oral y escrita, cada lengua es útil; una lengua solo suele ser menos entendible, porque nosotros no empezamos a aprenderla y parece desconocida, porque nunca intentamos conocer a otras lenguas y quedamos en un sitio aislado y cerrado de otras culturas. No se pregunte si una lengua es valiosa, sino si ofrece una oportunidad positiva para nosotros. La respuesta es que sí, porque hablar una lengua forma nuestro carácter, nuestra identidad y podemos elegir cual lengua utilizamos para expresar nuestros sentimientos, lo que pasa en nuestras cabezas y en nuestros corazones para responder en situaciones diarias y formales.

Existen 6000 lenguas en el mundo y cada una de ellas es una forma de comunicación muy valiosa que debe ser protegida por el gobierno central en Madrid. Es seguro que no es una medida buena imponer el uso del euskara, pero promover la educación social y desarrollar un nuevo sentido común para destruir prejuicios absurdos es lo que tiene que hacer el gobierno central. Especialmente hoy en día, los medios de comunicación como Facebook y Twitter, pero también la televisión y la radio, ofrecen la posibilidad de comunicarse con mucha gente de diferentes edades y grupos sociales en solo pocos segundos. Aún siendo un ejemplo negativo, todo el mundo ha podido observar el éxito que ha tenido el nuevo presidente de los Estados Unidos Trump solo con usar los medios de comunicación incesablemente e informar a sus electores de todos los procesos actuales.



La gente siempre está en Internet, en la escuela, la universidad, el trabajo, su tiempo libre, el autobús o tren y leyéndo las noticias, algunos mensajes siempre permanecen en sus pensamientos. Lo que podría hacer el gobierno español es publicar anuncios, vídeos, documentaciones, canciones u otros textos cortos que ponen un mensaje claro en foco: hablar otra lengua no significa ser radical, ignorante y tampoco terrorista; hablar otra lengua no significa destruir a otra, sino encontrar su medio favorito para expresarse en situaciones con más o menos formalidad y el hecho de que existan más lenguas en España que el castellano (¡y esas no son dialectos!) que son útiles para más que la comunicación con las vacas en el campo. No obstante, el desprestigio de la lenugua está presente en todo el mundo, porque si hablo yo con amigos o la familia y les cuenta del seminario ‘’Introducción a la cultura vasca’’ y sus temas como la lengua vasca, abrirán los ojos como platos y preguntarán: -¿La lengua vasca? ¿Es un dialecto del castellano?-.

De verdad, describiendo la situación lingüística en España, siempre tengo que educar a mis interlocutores. Y esta educación tendría que estar presente en todo el mundo, pero con primera prioridad en España. Si no se acerca un cambio radical en la evaluación de la lengua, se acercará otra reducción drástica de los hablantes del euskara. Es verdad que la lengua sobrevivió invasiones culturales durante siglos de represión lingüística y ha organizado la existencia sin una nación consistente y por eso, estoy segura que sobreviva los próximos retos también. Sin embargo, utilizando una metáfora para visualizar la situación: el guerrero más heroico del mundo también será herido algún día si no lucha en comunidad. El euskara puede sobrevivir con una reducción de hablantes poco a poco, pero podrá sobrevivir mucho más fácil con el apoyo de toda España, de la población y del gobierno central.

El euskara tenía una gran importancia en el pasado, antes de la prohibición durante el Franquismo, y sigue teniendo un papel importante cultural para la sociedad vascoparlante. Esta conciencia, para proteger el euskara como lengua del futuro, tiene que estar presente en todo el mundo y en consecuencia, el enfoque tendrá que ser: plurilingüismo es una bendición cultural, no es una amenaza.

(260 minutos)

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