La semana pasada hablamos del tema de los cuentos. Como deberes tuvimos que intentar un cuento utilizando los tiempos del pasado. Desgraciadamente, escribí un cuento en el presente y por eso, aquí lo convirtió en el pasado:
Leyó[1] un libro, su libro favorito. No solo era[2]
un texto escrito, sino la tragedia más conocida de la literatura mundial: Romeo
y Julieta. Sería[3]
lo más importante para ella: encontrar a un novio que fuera[4]
simpático, educado, fuerte y conociera
bien la literatura inglesa. Marta seguía pensando en su Romeo 2.0. Con sus 29 años, ella solo había tenido una relación con un chico en el colegio. Su amor
actual era[5]
la literatura inglesa en la que trabajaba
en sus estudios de Literatura en la Universidad de Constanza. Sin embargo, tenía esperanzas de que algún día encontrara a su media naranja, el Romeo
2.0, entre los 7000 estudiantes masculinos de la universidad. Le gustaría compartir su vida con un
hombre imaginativo y dramático, alguien que estuviera preparado a relizar las fantasías literarias.
Desgraciadamente, sus criterios eran
duros y limitaban el número de
posibles novios de 7000 a menos de 5.
Por lo menos, su madre Rebecca compartía su pasión literaria y se encontraban[6]
una vez al mes. Como siempre, el lugar de su encuentro era un café donde hablaban
del futuro amoroso de Marta.
-Dime, ¿cómo estás? ¿Sigues buscando a tu Romeo? –preguntó Rebecca.
-Ah, mamá, no es una búsqueda de poco tiempo. Es
un proceso, un desarrollo, porque mi media naranja no me espera en la calle.
Además, no pienso que exista el flechazo. Dos personas se buscan y después, se
encuentran –respondió Marta.
La madre pensó[7]
en lo que había dicho su hija y propuso:
-¿Por qué no me das tu móvil, dejas de leer tus
libros durante un día y vas caminando por el barrio con los ojos abiertos y
sobre todo, el corazón abierto? Lo que quiero decir es que tienes que mirar a
la gente y hablar con hombres desconocidos. ¡Inténtalo!
Después del encuentro, que a Marta le dio nueva esperanza, fue[8] al
centro y se sintió en el borde de
una fuente. El movimiento del agua le tranquilizó[9].
Estaba un poco nerviosa, porque no podía imaginarse iniciar un diálogo con
un hombre desconocido. Quedaba[10]
sentada en el borde sin
ninguna comunicación durante los siguientes
cuarenta minutos. De repente, se
levantó del borde para irse y olvidar este plan inútil, y su libro favorito
cayó de la mochila que llevaba a su espalda. No se dio cuenta del incidente y se iba[1]
en dirección al casco antiguo. Con los pensamientos en su futuro aislado, casi
no se dio cuenta del hombre que corría detrás de ella y que llevaba el libro mojado.
-Perdona, un momento. Tengo su libro –gritó el hombre.
-¿Mi libro? Está totalmente destruido... –decía[2] Marta
analizando las dimensiones del incidente.
-Sí, lo siento mucho. Cayó a la fuente. Esta obra
sobresaliente, ahora destruida por agua –mencionó
él. Los ojos de Marta se llenaron
con luz, esperanza y amor. Esta frase provocó
un diferente ritmo en su corazón. Ambos empezaron[3]
a sonreír.
-Me llamo Marco, tengo 31 años y mañana empezaré
mis estudios avanzados de Literatura en la universidad. Mi vida se dedica completamente
a la literatura –explicó Marco.
-¡Qué interesante! Soy Marta y también estudio
literatura, sobre todo la literatura inglesa –respondió Marta. Sus ojos, su sonrisa, sus labios, su uso de las
palabras... ″Encontré el lugar
donde encuentro lo que busco. ¡Él es Romeo 2.0!″, pensó ella en pleno entusiasmo.
-Claro, Romeo y Julieta es la obra más fantástica
de la literatura inglesa y mundial. La has preparado mucho incluyendo un montón
de notar. ¿Quieres comer un helado conmigo para olvidar el incidente? –dijo Marco con una sonrisa abierta y
afectuosa.
-Claro, ¡qué buena idea! –aclaró Marta.
-¡Espera aquí! Voy a comprarlo. ¿Chocolate? –quiso saber Marco.
-¡Perfecto! –gritó
ella.
Después de pocos minutos, se acercó una mujer
rubia, alta y deportiva y se dirijo a Marta. Le explicó que Marco era su
novio desde hace dos años. ″Esta
mujer vino, me venció con solo una frase y rompió
mis esperanzas″, pensaba[4]
Marta con lágrimas en los ojos. En este momento,
regresó Marco con dos
helados de los que la novia tomó
uno, sin saludarle, sin preguntarle. Tomó la mano de Marco y de dio la vuelta.
Por lo menos, Marco intentó ayudar a
Marta:
-Mañana, a las diez y media, tenemos un encuentro
literario en la universidad, en F427. Quizás puedes y quieres venir.
Marco desapareció
en en un grupo de jóvenes que analizaban[1]
la fuente con la ayuda de un guía turístico.
Al día siguiente, Marta iba[2]
al encuentro literario. Cuando quería
entrar, sintió un mano en su hombro.
La novia de Marco le explicó que
Marta había cometido un error
enorme, porque ella no perdería ningún
juego. Como Marta comprendía poco a
poco, reuniendo las aclaraciones y los insultos de esta mujer furiosa, Marco se había
separado de su novia ayer por la
noche, después de su encuentro en el centro de la ciudad.
Marta no supo[3]
cómo actuar y sin hablar con Marco, fue
a tomar su bicicleta para ir a casa, pero las ruedas de su bicicleta tenían pinchazos, picadas de forma
violenta. Al caminar con su bicicleta, aparecieron
tres chicas altas y deportivas. Insultaban
a Marta, le embujaban y le tiraban basura. En ese momento, aparecieron dos policías que habían observado el incidente casualmente y detuvieron a las chicas violentas, quienes son unas amigas de la ex
novia de Marco.
-¡Qué día horrible! Tengo que ducharme, dormir un
poco, relajarme y leer un libro romántico –pensó
Marta en voz alta.
-Sé mi Julieta, yo soy tu Romeo 2.0 –dijo una voz suave. La voz de Romeo que
convertiría a Marta en la mujer más
feliz del mundo.
Algunas explicaciones:
1. No situamos
después de la acción y la vemos como una unidad cerrada.
2. Cualidad y característica estática
3. (0-V)+V
4. Condicional provoca el subjuntivo del
pasado.
5. Nos situamos dentro de la acción no
acabada.
6. Descripción de acciones regulares y
habituales.
7. Nos situamos después de la acción y la
vemos como una unidad cerrada. Hacemos avanzar la narración hasta la otra
acción.
8. Primero, va al centro (acción acabada) y
cuando está allí, se sienta.
9. Cualidades dinámicas referidas a un
proceso.
10. Nos situamos dentro de la acción no
acabada.
11. Quiere ir al casco antiguo, pero no es
una acción acabada.
12. Dos acciones paralelas: Decir y analizar.
13. Hacemos avanzar la narración hasta
la otra acción.
14. Describimos el contexto y después, en
este momento, vino Marco.
15. Contexto: los jóvenes analizan la fuente
(imperfecto); acción: Marco desaparece (indefinido)
16. No es una acción completa, porque antes
apareció la ex novia de Marco.
17. En esa situación no sabe como actuar, pero después tiene
la idea de ir a casa (acción acabada).
(120 minutos)


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