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miércoles, 5 de julio de 2017

Escribir un relato en el pasado


La semana pasada hablamos del tema de los cuentos. Como deberes tuvimos que intentar un cuento utilizando los tiempos del pasado. Desgraciadamente, escribí un cuento en el presente y por eso, aquí lo convirtió en el pasado:


Leyó[1] un libro, su libro favorito. No solo era[2] un texto escrito, sino la tragedia más conocida de la literatura mundial: Romeo y Julieta. Sería[3] lo más importante para ella: encontrar a un novio que fuera[4] simpático, educado, fuerte y conociera bien la literatura inglesa. Marta seguía pensando en su Romeo 2.0. Con sus 29 años, ella solo había tenido una relación con un chico en el colegio. Su amor actual era[5] la literatura inglesa en la que trabajaba en sus estudios de Literatura en la Universidad de Constanza. Sin embargo, tenía esperanzas de que algún día encontrara a su media naranja, el Romeo 2.0, entre los 7000 estudiantes masculinos de la universidad. Le gustaría compartir su vida con un hombre imaginativo y dramático, alguien que estuviera preparado a relizar las fantasías literarias. Desgraciadamente, sus criterios eran duros y limitaban el número de posibles novios de 7000 a menos de 5.
Por lo menos, su madre Rebecca compartía su pasión literaria y se encontraban[6] una vez al mes. Como siempre, el lugar de su encuentro era un café donde hablaban del futuro amoroso de Marta.
-Dime, ¿cómo estás? ¿Sigues buscando a tu Romeo? –preguntó Rebecca.
-Ah, mamá, no es una búsqueda de poco tiempo. Es un proceso, un desarrollo, porque mi media naranja no me espera en la calle. Además, no pienso que exista el flechazo. Dos personas se buscan y después, se encuentran –respondió Marta.
La madre pensó[7] en lo que había dicho su hija y propuso:
-¿Por qué no me das tu móvil, dejas de leer tus libros durante un día y vas caminando por el barrio con los ojos abiertos y sobre todo, el corazón abierto? Lo que quiero decir es que tienes que mirar a la gente y hablar con hombres desconocidos. ¡Inténtalo!

Después del encuentro, que a Marta le dio nueva esperanza, fue[8] al centro y se sintió en el borde de una fuente. El movimiento del agua le tranquilizó[9]. Estaba un poco nerviosa, porque no podía imaginarse iniciar un diálogo con un hombre desconocido. Quedaba[10] sentada en el borde sin  ninguna comunicación durante los siguientes cuarenta minutos. De repente, se levantó del borde para irse y olvidar este plan inútil, y su libro favorito cayó de la mochila que llevaba a su espalda. No se dio cuenta del incidente y se iba[1] en dirección al casco antiguo. Con los pensamientos en su futuro aislado, casi no se dio cuenta del hombre que corría detrás de ella y que llevaba el libro mojado.
-Perdona, un momento. Tengo su libro –gritó el hombre.
-¿Mi libro? Está totalmente destruido... –decía[2] Marta analizando las dimensiones del incidente.
-Sí, lo siento mucho. Cayó a la fuente. Esta obra sobresaliente, ahora destruida por agua –mencionó él. Los ojos de Marta se llenaron con luz, esperanza y amor. Esta frase provocó un diferente ritmo en su corazón. Ambos empezaron[3] a sonreír.
-Me llamo Marco, tengo 31 años y mañana empezaré mis estudios avanzados de Literatura en la universidad. Mi vida se dedica completamente a la literatura –explicó Marco.
-¡Qué interesante! Soy Marta y también estudio literatura, sobre todo la literatura inglesa –respondió Marta. Sus ojos, su sonrisa, sus labios, su uso de las palabras... Encontré el lugar donde encuentro lo que busco. ¡Él es Romeo 2.0!″, pensó ella en pleno entusiasmo. 
-Claro, Romeo y Julieta es la obra más fantástica de la literatura inglesa y mundial. La has preparado mucho incluyendo un montón de notar. ¿Quieres comer un helado conmigo para olvidar el incidente? –dijo Marco con una sonrisa abierta y afectuosa.
-Claro, ¡qué buena idea! –aclaró Marta.
-¡Espera aquí! Voy a comprarlo. ¿Chocolate? –quiso saber Marco.
-¡Perfecto! –gritó ella.
Después de pocos minutos, se acercó una mujer rubia, alta y deportiva y se dirijo a Marta. Le explicó que Marco era su novio desde hace dos años. Esta mujer vino, me venció con solo una frase y rompió mis esperanzas″, pensaba[4] Marta con lágrimas en los ojos. En este momento,  regresó Marco con dos helados de los que la novia tomó uno, sin saludarle, sin preguntarle. Tomó la mano de Marco y de dio la vuelta. Por lo menos, Marco intentó ayudar a Marta:
-Mañana, a las diez y media, tenemos un encuentro literario en la universidad, en F427. Quizás puedes y quieres venir.
Marco desapareció en en un grupo de jóvenes que analizaban[1] la fuente con la ayuda de un guía turístico.
Al día siguiente, Marta iba[2] al encuentro literario. Cuando quería entrar, sintió un mano en su hombro. La novia de Marco le explicó que Marta había cometido un error enorme, porque ella no perdería ningún juego. Como Marta comprendía poco a poco, reuniendo las aclaraciones y los insultos de esta mujer furiosa, Marco se había separado de su novia ayer por la noche, después de su encuentro en el centro de la ciudad.
Marta no supo[3] cómo actuar y sin hablar con Marco, fue a tomar su bicicleta para ir a casa, pero las ruedas de su bicicleta tenían pinchazos, picadas de forma violenta. Al caminar con su bicicleta, aparecieron tres chicas altas y deportivas. Insultaban a Marta, le embujaban y le tiraban basura. En ese momento, aparecieron dos policías que habían observado el incidente casualmente y detuvieron a las chicas violentas, quienes son unas amigas de la ex novia de Marco. 
-¡Qué día horrible! Tengo que ducharme, dormir un poco, relajarme y leer un libro romántico –pensó Marta en voz alta.
-Sé mi Julieta, yo soy tu Romeo 2.0 –dijo una voz suave. La voz de Romeo que convertiría a Marta en la mujer más feliz del mundo.

Algunas explicaciones:
1. No situamos después de la acción y la vemos como una unidad cerrada.
2. Cualidad y característica estática
3. (0-V)+V
4. Condicional provoca el subjuntivo del pasado.
5. Nos situamos dentro de la acción no acabada.
6. Descripción de acciones regulares y habituales.
7. Nos situamos después de la acción y la vemos como una unidad cerrada. Hacemos avanzar la narración hasta la otra acción.
8. Primero, va al centro (acción acabada) y cuando está allí, se sienta.
9. Cualidades dinámicas referidas a un proceso.
10. Nos situamos dentro de la acción no acabada.


11. Quiere ir al casco antiguo, pero no es una acción acabada.
12. Dos acciones paralelas: Decir y analizar.
13. Hacemos avanzar la narración hasta la otra acción.
14. Describimos el contexto y después, en este momento, vino Marco.
15. Contexto: los jóvenes analizan la fuente (imperfecto); acción: Marco desaparece (indefinido)
16. No es una acción completa, porque antes apareció la ex novia de Marco.
17. En esa situación no sabe como actuar, pero después tiene la idea de ir a casa (acción acabada).




(120 minutos)



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