Cuando me inscribo para un curso en un nuevo semestre, siempre tengo
sentimientos ambiguos: ¿qué voy a aprender? ¿cómo son mis compañeras y mi
docente? Pero una pregunta es la más importante: ¿qué pasa con el blog?
En la mayoría de los cursos del departamento de español tenemos que
trabajar en nuestro blog y no escuché nunca a amigos de otros estudios literarios
que ellos también trabajan en un blog. Por eso, los estudios de la lengua
española parecen un poco extraordinarios. Tenemos que trabajar en nuestro blog
para 30 horas, tenemos que comunicarnos con otras personas, dejarles
comentarios y por lo menos intentamos escribir textos interesantes, porque los
docentes tienen que pasar horas en nuestros blogs y leer todos los textos de
los que la mayoría parece aburrida.
Como podéis ver, la idea del blog parece ser una carga para los estudiantes
y los docentes incluyendo mucho trabajo por ambos lados. Pero ¿por qué
deberíamos seguir trabajando en el blog?
Después de cuatro semestres, experiencé todos los períodos de un semestre,
con momentos altos, bajos, aburridos, interesantes, tristes y alegres, y el
círculo de un semestre y del trabajo en el blog incluye todos estos momentos.
Primero, tengo muchas ganas de trabajar en el blog: leer libros, ver películas
y aprender vocabulario, pero después de algunas semanas hay el primer momento
en el que nos sentimos estresados y sobrecargados. Tenemos que preparar
presentaciones y otros trabajos para el resto de los cursos e intentamos seguir
trabajando en el blog, pero es evidente que hay algunos períodos en los que no
podemos publicar tantos textos. 30 horas de trabajo durante 15 semanas de
clases significa 2 horas a la semana. En algunas semanas exultamos alegría, en
otras tristeza y estrés. Seguramente, publicar textos para dos cursos en un
semestre (Visiones de España y Composición avanzada) es muy difícil.
Sin embargo, después de cada semestre he tenido la sensación de que había
mejorado mi español, por lo menos un poco. Aprendí palabras útiles, frases
colegiales y mejoré mi actitud en una conversión. Suelen ser pequeños pasos,
pero son pasos importantes en un camino hacia el uso lingüístico más avanzado y
natural.
El curso Visiones de España era
superinteresante: conocer la identidad española y la alemana. Me siento muy
preparada para mi estancia en Cádiz en septiembre, porque ya conozco algunos
rasgos culturales: el tema del contacto físico, de los micromachismos, del
papel de la mujer, del deporte, del baile, de la generación juvenil... Es
interesante que incluyéramos comparaciones entre España y Alemania de las que
aprendiéramos que existen problemas muy similares en Alemania, pero no solemos
hablar mucho de ellos en público.
En resúmen, para mí no es lo más importante contar las horas de trabajo en
el blog, porque quiero hacer engrandecer mi seguridad personal de la lengua y
puedo hacerlo también en 25 horas. Intenté cambiar mi vida diaria, incluir
artículos, canciones y películas españolas, aunque en algunos casos ha costado
superarme. Ojalá que los lectores de mi blog puedan ver mi desarrollo personal
y disfruten de mis textos.
¡Nos vemos en invierno! Os deseo vacaciones tranquilas.
Ramona
(60 minutos)



Querida Ramona:
ResponderEliminarGracias por tu comentario en mi blog. :)
Me parece muy interesante y muy verdadero todo lo que dices en tu reflexión. No siempre nos da tiempo de trabajar mucho con el blog y es una carga extra. Sin embargo, creo que hemos podido mejorar con eso, lo que está muy bien.
Te deseo unas bonitas vacaciones, un feliz tiempo en Cádiz y nos volveremos a ver en el semestre que viene.
Saludos, Corinna
También mi agradecimiento de mi parte: por tu trabajo, tu sinceridad y tus comentarios. Es cierto que el blog es mucho trabajo para todos, y tus reflexiones seguro que nos van a ayudar a perfilar la mejor manera de haceros entrar en contacto con la lengua y la cultura que estáis estudiando de forma creativa y productiva.
ResponderEliminarTe deseo también todo lo mejor para estas vacaciones andaluzas y nos vemos, probablemente, en pocas semanas.
Saludos
Pedro